Blanqueadores dentales caseros: ¡evítalos a toda costa!

Blanquear tu sonrisa es el toque perfecto para cerrar tu tratamiento de ortodoncia.

Como bien se sabe, existen diversos métodos caseros para hacerlo: desde utilizar cáscara de plátano o bicarbonato, hasta frotarlos con cenizas de tortilla.

En efecto, dejarán tus dientes con una apariencia menos amarillenta.

Sin embargo, estos blanqueadores dentales caseros no son seguros y pueden dañar tu esmalte dental de manera permanente, haciéndolos lucir incluso más amarillos de forma irreversible. Los pacientes con problemas de encías deben ser valorados previamente pues pueden desarrollar sensibilidad ya que tienen las raíces descubiertas.

 

Entre los blanqueadores dentales caseros más comunes se encuentran:

Bicarbonato: Puede ser eficaz eliminando manchas de la superficie de los dientes. Es tan abrasivo que hace que las manchas sean más notorias y aparezcan nuevas, eliminando el esmalte que protege nuestros dientes.

 

Limón con sal refinada: : La sal puede causar daño en las encías. El limón genera poros en la capa que protege nuestros dientes. La sensación de aspereza que queda después de tomar jugo de limón o morder un limón, se debe justamente a este efecto. Utilizar limones como blanqueadores dentales caseros conduce a la destrucción del esmalte.

 

Pulpa de fresa: Las moras como las fresas contienen ácidos que pueden remover eficazmente manchas superficiales de los dientes. Sin embargo, su colorante natural puede mancharlos.

 

Agua oxigenada: El mal uso del agua oxigenada provoca un cambio en la flora bacteriana bucal, lo que trae consecuencias desagradables, como cambios en la coloración de la lengua, colores negruzcos.

 

Es importantísimo blanquear tus dientes de forma segura y saludable. Por eso, en Clínica Balut utilizamos el método más moderno para blanqueamiento dental.

La luz compuesta generada es fría, lo que protege el tejido pulpar y evita la hipersensibilidad posterior al proceso.

 

Llámanos y cierra tu tratamiento de ortodoncia con broche de oro. 😉